A puertas de iniciar el mes de diciembre hay muchos que empezamos a hacer planes para la Navidad. A nuestra mente vienen los adornos de casa, las luces, la comida, el intercambio de regalos en el trabajo, los regalos para los niños (hijos o sobrinos), viajes, entre otras muchas cosas más. La gente se vuelve generosa, llueven solicitudes de donaciones para obras de caridad, chocolatadas y shows hay por doquier. Todos quieren sumarse para hacer de esta fecha algo especial. Entre tanta alegría nos olvidamos a Quien es el origen de todo esto. Y es que es Jesús, el Hijo de Dios, hecho carne que habitó entre nosotros y habiendo nacido en un humilde pesebre, en medio de tantas necesidades, rodeado del amor de María y José, nos recuerda que Él es el verdadero motivo que nos lleva a desprender amor y compartir con los demás. Al Niño Dios le importa mucho que hagamos muchas preparaciones para recordar su nacimiento. Un preparativo que vaya desde dentro hacia el exterior. Comenzando, c...